El cabello nace de la interacción dermis-epidermis. Esto viene a través de la inducción de un mensaje enviado a la epidermis, a las células especializadas llamada fibroblastos, esta última se organizan y envían una señal de retorno al queratinocito.
Esta actividad provoca la formación de una placa epidérmica

(1). La cual se introduce en la dermis para formar el primer brote de carácter piloso

(2). El brote primario, a su vez, envía mensajes que estabilizarán la actividad de la célula fibroblasto con el fin de conseguir la formación de la futura papila dérmica.

(3). Finalmente, el brote se transforma progresivamente (4-5) en el folículo piloso siguiendo los mensajes enviados desde la papila dérmica.

Publicado: 24 de Marzo de 2017 a las 12:51